3 Problemas Comunes del Corazón y Cómo Resolverlos




Problemas comunes del corazón

La hipertensión arterial, las palpitaciones y el colesterol alto, son los problemas comunes del corazón. Fortalece y protege el músculo más importante del cuerpo con esta guía esencial.

Recuerda que cuanto más sepas sobre el cuidado y la alimentación de este órgano vital, el tuyo será mucho más fuerte y más sano.

Problema 1: La hipertensión arterial

Con el tiempo, la presión arterial alta puede hacer que tus arterias sean menos flexibles, por lo que es más difícil que la sangre fluya a través de ellas. También puede dañar los vasos sanguíneos, lo cual puede dar lugar a una insuficiencia renal o ceguera, o desencadenar la formación de placa que puede causar un ataque al corazón o un derrame cerebral.

Ser sedentario, la obesidad, comer demasiada sal, y tener antecedentes familiares o una enfermedad como la psoriasis o la diabetes también puede ponerte en riesgo.

¿Qué se siente? Muy a menudo, nada. Pero si te sientes mareado, tienes visión borrosa, o dolores de cabeza frecuentes, consulte a tu médico.

Pídele a tu médico de cabecera que controle tu presión arterial cada año. La lectura óptima es por debajo de 120/80, si estas en la frontera alta (130/80), debe revisarte de nuevo unas semanas más tarde.

La buena noticia: Cambios en el estilo de vida como son la pérdida de peso, el consumo de menos de 1,200 miligramos de sal al día, hacer ejercicio con regularidad, y la gestión activa de la tensión puede bajar la presión arterial en tan sólo tres meses. Si tu presión arterial es alta (más de 140/90), tu doctor puede darte medicamentos como los diuréticos, los inhibidores de la ECA, bloqueadores beta para reducirla.

Problema 2: Palpitaciones

Con seguridad, pero la mayor parte del tiempo, las palpitaciones no son nada de qué preocuparse. Se presentan a menudo debido a los factores de estilo de vida tales como el estrés, demasiada cafeína, deshidratación, o el uso de descongestivos. Sin embargo, debes consultarlo con tu médico y someterte a algunos estudios clínicos, ya que pueden ser un signo de una condición médica como el hipertiroidismo (cuando tu cuerpo segrega demasiada hormona tiroidea) o un ritmo cardíaco anormal conocido como arritmia, que generalmente no son peligrosos.

¿Qué se siente?. Los latidos del corazón son fuertes y acelerados incluso cuando se está en reposo. En casos extremos, una arritmia común que se llama taquicardia supraventricular puede causar desmayos o mareos.

Si esta es la primera vez que has notado palpitaciones, asegúrate de beber mucha agua y evitar la cafeína. Si persisten, consulta a tu médico cardiólogo para un que te practique un electrocardiograma (una prueba que registra los impulsos eléctricos de su corazón) o un monitor Holter (una prueba para la arritmia). De acuerdo a los resultados de estas pruebas, tu médico te puede prescribir medicamentos o realizar algún procedimiento para restablecer las señales eléctricas.

Problema 3: El colesterol alto

Lo creas o no, el colesterol no es del todo malo. Necesitas un poco de esta cerosa similar a la grasa en la sangre para ayudar a producir hormonas como el estrógeno. Un examen de colesterol mide tres componentes:

  • Lipoproteínas de baja densidad (LDL), también conocido como colesterol “malo”, puede formar placa en las arterias que te pone en riesgo de un ataque al corazón o un derrame cerebral. Las partículas de LDL vienen en diferentes tamaños; las partículas más pequeñas y densas parecen más propensos a crear placa que las grandes.
  • Lipoproteínas de alta densidad (HDL) se conoce como colesterol “bueno” porque conlleva el exceso de colesterol lejos de las arterias.
  • Los triglicéridos son una grasa, producida por tu cuerpo, que puede obstruir las arterias.

Tener sobrepeso, el sedentarismo y comer una dieta rica en grasas puede aumentar el colesterol. Lo mismo ocurre con una predisposición genética e incluso la menopausia: A medida que bajan los niveles de estrógeno, hacemos menos HDL y más LDL y los triglicéridos.

¿Qué se siente? No hay síntomas.

Sométete a exámenes médicos regulares con tu médico general. Si tus niveles son normales, realiza la prueba cada cinco años y anualmente después de la menopausia. Si está en los límites tu médico te puede sugerir exámenes más frecuentes. Pero no te preocupes: un plan de ejercicios puede ayudar, así como disminuir el consumo de grasas. Si estos ajustes no funcionan en las primeras 12 semanas, el médico podrá recomendarle algunos medicamentos.