Dieta Preconcepcion




Dieta Preconcepcion

Preparar tu cuerpo para que esté listo para concebir un bebé no solo es cuestión de dejar de lado tu control de natalidad y llevar registro de tu ovulación. También se trata de sentar las bases para la construcción nutricional de un bebé sano. Comienza a comer bien incluso antes de la concepción (técnicamente se trata de tus primeras semanas de embarazo) y te estarás haciendo (y a tu futuro bebé) un favor. Así que dile adiós a  la comida rápida.

Lo primero en la lista de cosas por hacer:  Consumir ácido fólico (folato). Los estudios demuestran que cuanto antes se empiece recibiendo suficiente de esta vitamina esencial – idealmente, antes de concebir – menores serán las probabilidades de que tu bebé desarrolle defectos del tubo neural. ¿Dónde puedes encontrar ácido fólico? La mayoría de los vegetales verdes con hojas y los granos enteros están lleno de él.

Segundo: Adiós a la comida chatarra. Reduce los azúcares refinados y las harinas blancas (en todas sus formas posibles: galletas, donas,  pasteles, dulces, y casi cualquier otra cosa que se pueda agarrar de la máquina expendedora, el carrito de café, la pastelería… ). Recorta el consumo de grasas saturadas  – menos es mejor para su bebé -, además que un alto consumo de estas grasas parece aumentar el riesgo de náuseas y vómitos severos en el embarazo.

Tercero: Disfrutar de alimentos sanos. Aumenta todas las cosas buenas  que tu cuerpo (y par el de tu futuro bebé) necesita:  hojas verdes, frutos amarillos (albaricoques, zanahoria, papaya, mango), abundantes cereales integrales (pan integral, arroz, avena), y lácteos bajos en grasa.

Cuarto: Deja de saltarte comidas. ¿Siempre vas tan de prisa que dejas de tomar el desayuno? ¿te mantienes trabajando mientras almuerzas? Si te saltas una comida, tu bebé estará saltándosela también. Adquiere el hábito de comer tres comidas (al menos) ahora, para que cuando el bebé este en camino, él o obtenga un suministro constante de nutrientes a lo largo del día.

Por último, revisa tus hábitos alimenticios. ¿Podría ser que alguno de ellos se interponga en tu manera de comer bien? ¿Crees que puedas tener un trastorno de la alimentación que necesite un tratamiento previo al embarazo, como la anorexia nerviosa o la bulimia? ¿Estás tomando una dieta restringida (ya sea auto-impuesta o debido a una enfermedad crónica) que puede ser necesario adaptar una vez que estes comiendo por dos, como vegana macrobiótica, o diabética? Si es así, es momento de hablar de alguno de estos factores con tu médico – y contar con la ayuda de un nutriólogo si tus hábitos alimenticios necesitan remodelación.




Deja un comentario