La dieta para Pre-Diabetes que todo el mundo necesita




La dieta prediabetes que todo el mundo necesita | bienestaraldia.net

La epidemia de diabetes afecta a más personas cada año. Descubre cómo una dieta Pre-Diabetes puede beneficiar a todos, independientemente de su riesgo de diabetes tipo 2.

El número de personas con diabetes aumentará dramáticamente en los próximos 40 años. Si nada cambia, uno de cada tres adultos podría tener la enfermedad en 2050. La buena noticia, es que hay muchas cosas que puedes hacer para prevenir la enfermedad o retardar la progresión, incluyendo comer una dieta equilibrada.

La pre-diabetes es una condición en donde los niveles normales de azúcar en la sangre están por encima del límite pero no son lo suficientemente altos para ser diagnosticados como diabetes tipo 2.

Todo el mundo puede beneficiarse de un plan de alimentación saludable dirigido a contener la pre-diabetes, sin importar si estás o no en riesgo alto de desarrollar diabetes tipo 2.

7 reglas de oro de la alimentación saludable

Evite las bebidas azucaradas. No tés dulce. No jugos. No sodas. No limonada endulzadas. No café mocha latte. Las bebidas azucaradas no ofrecen nada más que calorías vacías, y no te ayudarán a sentirte lleno. Todas las bebidas azucaradas son un factor de riesgo real para la obesidad.

Cuida las porciones. Puedes comer muchos de alimentos que te gustan, solo que en pequeñas cantidades, particularmente los alimentos con almidón como el arroz blanco, papas blancas y pastas. Disminuye la cantidad de snacks de alto contenido calórico, guarda  los postres para ocasiones especiales. Recuerda que incluso los alimentos saludables pueden llevar al aumento de peso si comes demasiado de ellos, y el sobrepeso es un factor de riesgo para la diabetes tipo 2.

Aumenta la fibra. Come muchos alimentos ricos en fibra, como verduras y frutas frescas, frijoles y granos enteros. La fibra ayuda a sentirse satisfecho por más tiempo y puede ayudar a comer menos para evitar el aumento de peso. Por lo menos la mitad de tu plato debe ser frutas y verduras que han sido cocidos al vapor o salteados en grasas saludables. Las verduras pueden ser frescas, congeladas o enlatadas.

Se exigente respecto a las grasas. Tu dieta debe tener un poco de grasa, pero opta por las fuentes más saludables: aceites de oliva y vegetales, nueces, semillas y aguacate. Compra productos lácteos bajos en grasa o sin grasa, como los quesos reducidos en grasa, yogur sin grasa o bajo en grasa y leche descremada.

Beba alcohol sólo con moderación. Los hombres no deben tomar más de dos bebidas al día, las mujeres no más de una. Una bebida equivale a 12 onzas de cerveza, 5 onzas de vino o 1.5 onzas de licores destilados.

Elige carnes magras. Para identificar fácilmente las carnes rojas magras, busca cortes que tengan la palabra “round” o “loin” en su nombre. Incluso con estas que son mejores, recorta toda la grasa visible. Opta por carne blanca de pollo  o pavo sin piel. Añadir pescado a tu dieta dos o tres veces a la semana es parte de una dieta que puede ayudar a prevenir la diabetes.

Manténte hidratado. Bebe mucha agua. Las personas a menudo confunden hambre con sed, lo cual puede provocar comer en exceso y aumentar de peso. Además, mantenerse hidratado ayuda a bajar el azúcar en sangre.

La dieta y el ejercicio van de la mano

Un régimen de pre-diabetes también incluye ejercicio regular, tanto aeróbicos como entrenamiento de fuerza, que te ayudarán a llegar a un peso saludable y mantenerlo. Planifica por lo menos 30 minutos al día.

La mejor manera de prevenir la diabetes tipo 2 es seguir un estilo de vida saludable, que incluya la toma de decisiones inteligentes sobre los alimentos. Si tu dieta puedes mejorarla, no esperes hasta que el médico  te alerte de pre-diabetes para hacer esos cambios. Una onza de prevención vale una libra de cura.